¿Cuándo solicitar un test de intolerancia a la lactosa?

Las alarmas han saltado en algunos centros médicos ante la gran demanda de solicitudes para test de intolerancia a la lactosa. Lo cierto es que en la mayoría de los casos la persona no sufre una intolerancia real, sino otros problemas que, debido a la presencia de este problema en los medios de comunicación, interpretan como una intolerancia.

En muchos casos se trata de intolerancias temporales fruto de la acción de ciertos medicamentos que alteran la flora intestinal y que hacen que ciertos enzimas digestivos, como la lactasa, dejen de producirse de manera temporal. Al tomar lácteos, estas personas sienten que se hinchan y pueden tener diarreas, pero solo deben de tomar algunos probióticos y prebióticos y en pocas semanas pueden hacer una dieta normal.

 

Los casos de colon irritable sin diagnosticar aumentan

Muchas de las personas que acuden a su centro de salud sospechando que pueden sufrir una intolerancia a la lactosa tienen en realidad un problema más complejo, el colon irritable. Los síntomas de ambas cosas son similares, la persona tiene hinchazón intestinal, diarreas y mal estar. Incluso puede sufrir fatigas, pero la causa no está en la leche.

Una forma muy sencilla de saber si hay una intolerancia a la lactosa o no es abstenerse de tomar lácteos o alimentos con lactosa durante unas cuantas semanas. Si los síntomas perduran entonces habría que sospechar de un colon irritable. Si por el contrario la persona mejora, entonces el médico la derivaría al especialista para realizar una prueba de intolerancia a la lactosa.

¿Y si la prueba da positivo?

La vida de los intolerantes a la lactosa es hoy mucho más sencilla, por lo que un diagnóstico de intolerancia no tiene por qué suponer el dejar de tomar para siempre las cosas que más les gustan. La leche sin lactosa o las bebidas vegetales son una buena alternativa para sustituir a la leche y en caso de querer consumir un producto con lactosa, como un bizcocho o unas galletas, se puede consumir lactasa sintetizada para digerirlo con facilidad.

Las pastillas de lactasa se comercializan bajo varias marcas, son ahora mucho más económicas y suelen ofrecer buenos resultados cuando no se sufre una intolerancia muy severa. Cuando la persona tiene una intolerancia muy alta es posible que no sean suficientes y sea necesario abstenerse por completo del consumo de estos productos.

 

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