Consejos para que las siestas de tu bebé sean perfectas

Las siestas de tu bebé no solo son un momento de descanso para ellos, sino también para ti, pero para muchos hacer que tu pequeño se duerma durante el día puede suponer un reto y convertirse en una odisea. Por eso te traemos algunos consejos y algunas ideas básicas respecto a las siestas del bebé.

¿Cuántas siestas al día necesita tu bebé?

Por norma general, a los recién nacidos les lleva un tiempo acostumbrarse a los horarios para dormir. Durante el primer mes, los bebés suelen dormir y despertarse durante todo el día, y tienen períodos de sueño relativamente similares entre comidas.

Conforme van creciendo, sus horarios de siesta se suelen extender y se vuelven más predecibles. Veámoslo:

En bebés de 4 meses a 1 año, especialmente, en el período neonatal, lo más probable es que el bebé duerma siestas al menos 2 veces al día: una vez por la mañana y otra en las primeras horas de la tarde. Algunos bebés también necesitan una siesta en las últimas horas de la tarde. Generalmente, suelen dormir un total de horas de siesta de unas 3 horas (o incluso más) al día.

En el caso de los pequeños de 1 año o más, es probable que dejen de dormir siestas pos la mañana y se limiten a las de la tarde, normalmente durante unas 2 o 3 horas. Podemos considerar este periodo como una transición, en el que podemos empezar a adelantar media hora la siesta y la hora de acostarse del bebé, para ayudarle a adaptarse a los nuevos horarios de sueño. La mayoría de los niños siguen durmiendo siestas por la tarde hasta los 3 o 5 años.

Lo que debes tener en cuenta es que cada bebé es diferente y tienen necesidades distintas, por lo que sus horarios de siesta pueden variar considerablemente.

 

¿Qué puedo hacer para que mi bebé esté calmado y duerma siesta a gusto?

Hay varias cosas que puedes hacer para que tu pequeño se relaje y duerma la siesta durante unas horas:

En primer lugar, crea el ambiente adecuado, es decir, un ambiente oscuro, tranquilo, cómodo y fresco. Un punto importante en este sentido es la cuna: el bebé debe estar cómodo y relajado, a lo cual contribuye en gran medida una buena cuna con el colchón de bebé adecuado nos va a facilitar el trabajo.

Otra cosa que puedes hacer es llevar al bebé a la cama cuando esté somnoliento, pero despierto. Si se le cierran los ojitos, se los frota y está molesto (o quejica) esto suelen ser indicios de que está cansado. Cuanto más esperes, más cansado y molesto se podrá, por lo que le costará más dormirse.

Muchas veces caemos en vicios que nos complican el trabajo como, por ejemplo, coger al bebé en brazos, mecerlo o alimentarlo hasta que se quede dormido. Esto no es beneficioso porque con el tiempo, el bebé se acostumbra a ello, y puede llegar a convertirse en la única forma de que se duerma. Por eso te recomendamos que, si tu bebé tiende a quedarse dormido en brazos después de comer, le distraigas con algo agradable antes de irse a dormir, como cambiarle el pañal o leerle.

Por último, sé constante. Tu pequeño aprovechará al máximo las siestas durante el día si duerme a la misma hora todos los días y durante más o menos el mismo tiempo. Por supuesto, se darán excepciones puntuales que no podrás evitar, pero puedes estar tranquilo porque no afectarán a tu bebé.

Ayudar al bebé a dormir el tiempo justo durante el día no siempre resulta fácil. No te desanimes si algunos días son más complicados que otros. Recuerda observar y prestar atención a los indicios de que tu bebé está cansado e intenta mantener una rutina de siesta constante. Y si tienes alguna duda o aportación no dudes en dejarnos un comentarios.

 

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