Suelo vinilico en rollo

Cómo colocar el suelo vinílico en rollo

Si quieres cambiar fácilmente el aspecto de una estancia, una solución rápida y sencilla es el cubrimiento del suelo con un revestimiento de suelo vinílico en rollo. Hay multitud de diseños, por lo que podrás elegir aquel que mejor se adapte al estilo que quieres lograr.

¿Cuáles son las ventajas del suelo vinílico en rollo?

  • No requiere obra
  • Se adhiere fácilmente a la superficie
  • Instalación rápida y fácil
  • Instalación sin ruidos Fácil limpieza y resistencia al uso diario

Cómo instalar suelo vinílico en rollo

En primer lugar debemos limpiar bien la superficie a trabajar y comprobar que el suelo está a nivel, seco y sin imperfecciones. De tener juntas de baldosas o irregularidades, habrá previamente que alisarlas usando pasta alisadora, para así evitar que se marquen en nuestro suelo de vinilo. Posteriormente medimos y marcamos en el centro la que será la línea maestra, a partir de esta línea iremos colocando las tiras de suelo vinílico en rollo hacia ambos lados de la estancia.

Para colocar el primer paño de suelo vinílico en rollo, tendremos primero que aplicar adhesivo unilateral al suelo con una espátula de diente muy pequeño “A1” extendiéndola uniformemente y pasado de 10 a 15 minutos para que airé y tenga agarre, extenderemos el primer paño por la línea marcada anteriormente y así de este modo tengamos una instalación sin descuadre.

Una vez cubierta toda la longitud, cortamos la tira a medida ayudándonos de la guía de la caja del rollo vinílico. Presionamos bien, ejerciendo presión con la mano y lo ajustamos a la pared con la ayuda de una espátula ancha. Una vez ajustado retiramos el vinilo sobrante.

Realizamos el mismo procedimiento con el resto de tiras. Si hay que casar el diseño (hacerlo coincidir), ten en cuenta que este segundo paño deberá cortarlo previamente algo más largo para poder moverlo paralelamente lo necesario para coincidir el diseño (esto solo es necesario para algunos diseños de suelo de vinilo). Para que la junta sea casi invisible, puede usar la técnica del solape. Ésta se hace solapando uno sobre otro unos dos o tres centímetros, haciendo coincidir el diseño. Posteriormente con un cutter y ayudado con una regla, cortar los dos productos a la vez. Después elimina con las pequeñas tiras cortadas y cuando vuelvas a unir la juntas, tendrá una unión casi invisible. Para lograr un mejor resultado  es recomendable eliminar el posible aire que hubiera en el adhesivo, apretando con una escoba en la dirección del paño.

En el caso de puertas, ángulos, esquinas, etc. deberemos cortar las tiras de vinilo de una forma especial. En el caso de la jamba de la puerta, deberemos realizar en primer lugar un rebaje en la parte inferior para poder introducir el vinilo y posteriormente marcaremos en las tiras vinílicas las zonas señaladas.

Una vez hayamos finalizado casi todo el trabajo y tan solo nos queden dos tiras, debemos comprobar si las piezas encajan en el espacio existente. Si la última tira no cabe entera, deberemos cortarla de ancho, contando con la tira anterior como guía.

Una vez instalado todo el suelo vinílico en rollo tan solo nos faltará colocar los zócalos en la pared mediante adhesivo de montaje.

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