5 trucos para restaurar muebles sin ser un experto

Restaurar muebles es un arte que ha ganado adeptos en los últimos años.

La reivindicación de lo ecofriendly y la exaltación de lo vintage, ha despertado el interés de sus seguidores que se han puesto manos a la obra para rescatar el mobiliario antiguo de sus antepasados.

Si te gusta la decoración, la restauración de muebles puede ser una bonita afición para ti.

«Restaurar es alargar la vida útil de un mueble, respetando el aspecto original y su significado histórico y artístico».

Cita de ND Mobiliario, Restauradores de sillones antiguos para barberías.

A la hora de emprender con tu negocio, puedes optar por comprar mobiliario de segunda mano y decidir transformar las piezas con creatividad y personalidad propia.

No es necesario ser un restaurador profesional. Sin embargo, sí es conveniente que conozcas las técnicas y pasos a seguir más fundamentales para tratar la madera, tapizar o aplicar color si queremos darles una segunda oportunidad a nuestros muebles.

Aunque existen talleres especializados que dejaran tu mobiliario impecable, lo cierto es que con un poco de paciencia y maña podrás hacerlo tú mismo. Poco a poco, podrás alcanzar la habilidad necesaria para conseguir grandes logros como restaurador.

Estos 5 trucos podrán ayudarte a iniciarte en esta bonita labor y restaurar muebles sin ser un experto.

 

Pasos a seguir para restaurar un mueble:

 

#1. Evaluación del estado de la pieza

Lo primero que debemos hacer es observar con detenimiento la pieza que vamos a restaurar. Debemos ser críticos con ella y analizar en qué estado se encuentra, qué partes deben ser reparadas o sustituidas, cuáles debemos renovar y qué aspecto queremos que tenga en un futuro.

Es importante tener en cuenta la dificultad, el tiempo de trabajo que nos llevará y si merece la pena reformarlo, independientemente del valor sentimental que tenga para nosotros.

En este punto, haremos un listado de los materiales que vamos a necesitar, así como su coste. También planificaremos donde irá colocado el mueble tras su restauración y buscaremos referencias para inspirarnos.

 

#2. Limpieza y preparación de la madera

Cuando ya lo tengamos claro, el siguiente paso será limpiar la madera con un paño humedecido en jabón neutro. El objetivo es eliminar todo rastro de polvo o suciedad en el mueble.

En el caso de encontrarnos óxido, podemos aplicar ciertos productos específicos para su eliminación. Existen diferentes marcas que podemos comprar en tiendas de bricolaje o grandes almacenes.

Una vez que ya esta totalmente limpio, es el momento de preparar la madera.

Si el mueble es antiguo, debemos aplicar un producto para la carcoma. Estos productos tienen un fuerte olor y pueden ser tóxicos, mi recomendación es que busques un sitio ventilado y que, con ayuda de una jeringuilla, apliques el producto anti carcoma en cada orificio de la madera. Por último, cubre el mueble con un plástico y déjalo actuar durante una semana.

 

#3. Reparación del mueble

Una vez que nuestro mueble está libre de carcoma, continuaremos la restauración con el decapado y lijado de la madera, reparando todo tipo de arañazo en el mueble. En ocasiones, también es necesario seguir este proceso para retirar la capa superior, muy deteriorada por los restos de color en la madera. El nivel de lijado irá acorde al estado del mueble.

Si tu mueble tiene partes rotas o que faltan por su uso, como zonas de las patas en una silla o picos salientes en una mesilla, puedes aplicar una pasta especial con la que esculpir la parte afectada.

La reparación del mueble es una de las fases que más repercute en el acabado final.

 

#4. Aplicación del color o barniz

La aplicación del color o barniz es la parte del proceso que mas gusta. Es realmente cuando comenzamos a ver cómo quedará el mueble y cuál ha sido su transformación.

Existen una amplia gama de colores y brillos que puedes utilizar. Si estas buscando un acabado vintage, las pinturas a la tiza están muy de moda.

Elegir colores llamativos y de fuertes contrastes será todo un acierto si estas intentando restaurar un mueble con formas clásicas.

Ejemplo de silla restaurada y tapizada con concepto moderno

 

Si el mueble no está en mal estado y simplemente necesitas darle un aspecto más moderno cambiando su calor, te recomiendo utilizar Chalk Paint, una pintura natural sin acrílicos con la que no necesitarás tratar la madera previamente.

 

#5. Renovación de la tapicería

Y, por último, la tapicería.

Tapizar es una técnica que necesita de mayor conocimiento para lograr grandes acabados y que éstos, duren en el tiempo. Si crees que no serás capaz de hacerlo, siempre puedes llevar tu mueble restaurado a un maestro tapizador para que finalice el proceso.

Puedes elegir telas lisas con ilustraciones geográficas o apostar por el clásico tapizado capitoné, ambas opciones son tendencia esta temporada.

La tapicería será el broche de oro para acabar con la renovación de tu mueble, un elemento fundamental que dará personalidad a la totalidad de la pieza.

 

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